Acerca de

VALORES

La Escuela de Sociología de resguarda el derecho a la educacion superior mediante el fomento de una excelencia academica orientada al logro del bien común, la justicia social, la igualdad y la libertad. Asimismo, de central importancia resultan el respeto a nuestra cultura democrática, la autonomía universitaria, la diversidad, la oposicion a toda forma de discriminacion, sexismo y limitacion a la expresión de ideas; el compromiso con el cuidado de nuestras relaciones interpersonales y de nuestro vínculo con el ambiente; así como el desarrollo de un pensamiento crítico e innovador a escala nacional y global.

PROPÓSITO

Formamos profesionales humanistas con pensamiento crítico, rigurosidad científica y compromiso etico, mediante el desarrollo de practicas en docencia, investigación, acción social, y difusión del conocimiento; capaces de contribuir al abordaje de problemas sociológicos y desafíos colectivos derivados de importantes transformaciones ambientales, económicas, culturales, políticas y tecnológicas.

ASPIRACIÓN

Aspiramos a ser un referente regional por la excelencia academica de su personal docente y el desarrollo de prácticas innovadoras en investigación, accion social y difusion del conocimiento; lo anterior, en aras de contribuir a la formacion educativa y a la proyeccion laboral de profesionales con compromiso ético, capaces de atender problemas clave de nuestras sociedades y de la disciplina sociológica.

BREVE RESEÑA HISTÓRICA

La ciencia de la Sociología tiene hondos antecedentes en Costa Rica. En la primera mitad del siglo XX, coincidiendo con lo que ocurría en el resto de América Latina, pensadores sociales de gran calibre, produjeron obras de interpretación de la sociedad que, aún hoy, mantienen su vigencia. Entre ellos destacan Vicente Sáenz, Luis Barahona, Mario Sancho, José Abdulio Cordero, Eugenio Rodríguez Vega. Además, hay contenidos sociológicos en las obras de Jorge Volio, José Figueres, Manuel Mora Valverde, Rodrigo Facio y Alberto Cañas.

Instaurada la Universidad de Costa Rica en 1940, se consolidaron las lecciones de Sociología que ya se impartían en las preexistentes Escuelas de Derecho, de Filosofía y Letras y de Servicio Social (sic), así como en las Escuelas Normales formadores de maestras y maestros.

La reforma universitaria de 1957, instituyó la Facultad de Ciencias y Letras, dentro de la cual fue establecido el Departamento de Ciencias del Hombre con tres secciones, Antropología, Psicología y Sociología. Al frente de ese importante Departamento estuvo Eugenio Fonseca Tortós, el primer sociólogo formalmente graduado como tal, gracias a la visión del Rector Rodrigo Facio quien lo becó para que estudiara en la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, FLACSO, en Santiago de Chile.

La Sección de Sociología graduó los primeros sociólogos formados en Costa Rica, quienes jugaron un importante papel en el desarrollo posterior de la sociología costarricense.
Al principio de la década de los setenta del siglo XX, Psicología se desprendió del Departamento de Ciencias del Hombre, el cual pasó a ser de Antropología y Sociología, luego, debido a las reformas del III Congreso Universitario de 1973-74, se convirtió en la Escuela de Antropología y Sociología de la recién constituida Facultad de Ciencias Sociales. En los años 2007 y 2008 se desarrolló el proceso de separación de esas dos especialidades en dos unidades, la Escuela de Antropología y la Escuela de Sociología.

Esa larga historia de la Sociología académica en Costa Rica, muestra grandes aportes. En la época de los pensadores sociales, sus aportes iluminaron la discusión sobre el ser costarricense, desde perspectivas ideológicas diferentes. La reforma universitaria de 1957 instituyó la llamada Sociología Científica la cual, por el uso de métodos y técnicas rigurosas, contribuyó a la comprensión de la sociedad de manera más racional y fundamentada, pero también a partir de opciones ideológicas no sólo diferentes sino, a menudo, contrapuestas. En ese contexto, se fortalece la llamada Sociología Crítica. Posteriormente, irrumpen nuevas orientaciones como el neoliberalismo, que también tiene sus manifestaciones en la Sociología, el neo desarrollismo, el enfoque de género, que algunas personas lo postulan como un nuevo paradigma científico y más recientemente, la propuesta para descolonizar el pensamiento social.

La Escuela de Sociología ha participado intensamente en esos procesos, consciente de que la metodología en las ciencias sociales es más compleja que en otras ciencias, precisamente por ser más complejo su objeto de estudio que es la sociedad misma. A ello ha contribuido el compromiso de la Escuela, no sólo en la participación, sino también en la organización de encuentros seminarios, simposios y congresos internacionales a los cuales se facilita la participación de sus profesores y, sobre todo, de los estudiantes. Ese es una forma de protegerse contra la endogamia académica, vicio dañino para el progreso de la ciencia.

En la Escuela de Sociología se llevan a cabo también proyectos de investigación y de acción social, no tan abundantes como se quisiera, pero suficientes para exhibir frutos académicos significativos en la investigación e importantes acompañamientos a sectores de la sociedad en el campo de la acción social. Es considerable la cantidad de graduados de bachillerato y licenciatura, quienes se encuentran, sobre todo los de licenciatura y maestría, trabajando en su profesión sociológica en entidades públicas y privadas de Costa Rica y, los de maestría, de Centroamérica.

La Escuela de Sociología se renueva permanentemente y prueba de ello  es la actualización del plan de estudios que está en proceso, la iniciativa para fundar el Colegio de Profesionales en Sociología, la organización en los últimos años de X Congreso Centroamericano de Sociología y del XXX Congreso Latinoamericano de Sociología, el plan de renovación generacional que ha permitido incorporar al personal docente a jóvenes con grado de doctorado obtenido en universidades extranjeras (otra manera de combatir la endogamia) la visita de conferenciantes destacados del exterior, el establecimiento de convenios con universidades e institutos de diversos países y la actitud abierta ante nuevas ideas, nuevas perspectivas y nuevos temas. Todo ello es también positivo en el combate de la endogamia académica.

En resumen, una Escuela sólida, emprendedora, innovadora y actualizada.

Dr. Daniel Camacho Monge. Profesor Emérito.